DOCUMENTACIÓN

   

EL MODELO DE COOPERACIÓN

DE

OCASHA CRISTIANOS CON EL SUR

Madrid 2 de Febrero de 1996
Revisado y actualizado en enero de 2010

INDICE

PRESENTACIÓN

1. INTRODUCCIÓN
          1.1. LA REALIDAD MUNDIAL
          1.2. LA REALIDAD CRISTIANA (IGLESIA Y MISIÓN)
          1.3. NECESIDAD DE LA COOPERACION
          1.4. VOLUNTARIADO Y MISIÓN

2. CON QUIÉN COOPERAMOS
          2.1. CON PERSONAS
          2.2. CON COMUNIDADES, ASOCIACIONES Y ENTIDADES

3. DESDE DÓNDE COOPERAMOS
          3.1. LAS PERSONAS
                    a. Vocación cristiana
                    b. Compromiso personal
                    c. Cualificación profesional
                    d. Condiciones psíquico-físicas
          3.2. ESTRUCTURAS DE PARTIDA
          3.3. OCASHA CS EN ESPAÑA

4. FORMACIÓN Y SELECCIÓN

5. FINANCIACIÓN
                    a. Recursos aportados por los miembros
                    b. Recursos aportados por la Contraparte
                    c. Recursos aportados por la Iglesia
                    d. Recursos aportados por los grupos de origen
                    e. Recursos aportados por otras instituciones

6. CÓMO COOPERAMOS: LÍNEAS DE ACCIÓN
          6.1. INTRODUCCIÓN
          6.2. EL ESTILO DE COOPERACIÓN DE OCASHA CCS
                    a. Inserción
                    b. Inculturación
                    c. Programación y evaluación
                    d. No violencia
                    e. Respeto al Medio Ambiente
                    f .Equipo
                    g. Ante situaciones en conflicto a resolver
                    h. Recursos económicos
          6.3. PROYECTOS DE COOPERACIÓN
                    a. Desarrollo sostenible
                    b. Evitar dependencias
                    c. Contrapartes
                    d. Áreas de trabajo
                    e. Ámbito geográfico
                    f. Duración de la Cooperación de OCASHA CCS en un proyecto
                    g. Tipos de proyectos
          6.4. SELECCIÓN DE PROYECTOS
          6.5. EVALUACIÓN

PRESENTACIÓN

Presentamos este documento como adaptación tras el proceso de sistematización de nuestra experiencia recientemente realizado y en el que pretendemos plasmar por escrito una metodología que recoja nuestra “manera de estar en el Sur” que se ha ido conformando a lo largo de los años, que es fruto de la vivencia de cuantos-as hemos salido a través de OCASHA-Cristianos con el Sur, desde las “pioneras” hasta las compañeras y compañeros de los últimos cursos.

Es uno de sus objetivos el que las Comisiones de Trabajo, las Zonas y los órganos de dirección de OCASHA-Cristianos con el Sur, dispongan de una base documental que sirva de referencia para su funcionamiento y toma de decisiones. A ellos corresponde ir haciendo efectivo este modelo que perseguimos. Consideramos también que es necesario que aquellos que quieren conocernos bien para integrarse en la asociación o para solicitar nuestra cooperación, deben disponer de documentación escrita que refleje nuestro estilo.

Realizamos en la Introducción un somero repaso a la realidad actual (de la sociedad, de la Iglesia y de la Cooperación al Desarrollo), siempre desde nuestra propia perspectiva como Asociación que participa en esos ámbitos. Queremos con ello enmarcar el documento sin pretender hacer un análisis extenso de esta realidad.

En el primer capítulo Con quién cooperamos, definimos a los copartícipes -no queremos decir destinatarios- de nuestra cooperación, fundamentalmente quiénes son y quiénes les pueden representar ante OCASHA-Cristianos con el Sur.

En un segundo capítulo Desde dónde cooperamos, se explica quiénes somos los miembros de OCASHA-CCS, cómo entramos en la Asociación y cómo nos organizamos para nuestra cooperación con el Sur.

Por último, en un tercer capítulo Cómo cooperamos, hemos querido plasmar aquello que consideramos más importante en cuanto a la forma de realizar nuestro trabajo: nuestra manera de estar, de relacionarnos, lo que valoramos en la cooperación. A este capítulo le añadimos un apartado sobre nuestros criterios para seleccionar los proyectos a los que podrían ir nuestros voluntarios.

En fin, he aquí un trabajo hecho entre todos, con el deseo de que a todos nos sirva para saber por dónde y hacia dónde quiere caminar OCASHA-CCS, siempre desde la perspectiva de poder realizar un mejor servicio a los más desfavorecidos, avanzando en la construcción del Reino de Dios.



1. INTRODUCCIÓN

1.1. LA REALIDAD MUNDIAL

Nos encontramos en un mundo en el que, a pesar del extraordinario progreso científico, tecnológico y económico, siguen sin alcanzarse los niveles mínimos de dignidad y humanidad para todos sus habitantes, que hagan del mundo un espacio de convivencia fraternal y solidaria.

El sistema global que vivimos sólo puede ser calificado como un escándalo a la luz de la historia reciente. El escándalo del desarrollo de los países ricos a costa de los pobres, y de la explotación sin control ni medida de los recursos naturales que están llevando al planeta a un desastre ecológico.

Las desigualdades que existen entre los seres humanos se hacen insostenibles en los países empobrecidos del Sur, donde la mayoría subsiste en la más absoluta pobreza, que, en palabras de Ghandi, es “la forma más terrible de violencia”, y da lugar a situaciones de muerte, hambre, enfermedad, analfabetismo, guerras avivadas por los intereses económicos, desplazados y refugiados, emigrantes...

En el Norte, y a pesar de la situación de privilegio teórico de nuestras sociedades desarrolladas, vivimos en una profunda crisis de valores e insatisfacción. Lejos de esforzarnos por equilibrar las situaciones de injusticia y desigualdad, generamos programas de ayuda y cooperación que, amparados en instituciones internacionales, acaban convirtiéndose frecuentemente en un negocio para los donantes y en políticas de ajuste estructural inaceptables para los receptores.

Sin embargo no todo son sombras y hay razones ciertas para la esperanza. Citemos a modo de ejemplo las innumerables personas que se organizan y comprometen en favor de los demás; de los procesos de paz, diálogo y tolerancia abiertos en varios países; el resurgir de las culturas indígenas y la mayor toma de conciencia de su protagonismo e identidad.; el rechazo mayoritario de los comportamientos racistas; la creatividad y capacidad de organización de los “excluidos” del Sistema; la conciencia creciente en muchas personas.

1.2. LA REALIDAD CRISTIANA (IGLESIA Y MISIÓN)

Nuestra Iglesia, Pueblo de Dios, tiene hoy una gran riqueza, producto de las múltiples realidades y experiencias generadas por la inculturación del Evangelio en los diversos pueblos y culturas. No faltan las contradicciones ni las dificultades, pero la Iglesia afirma una línea de fidelidad a la misión de Jesús con la construcción del Reino de Dios, manifestado en la lucha por la justicia y la dignidad del ser humano y recogida en numerosos documentos que conforman la Doctrina Social de la Iglesia.

Sin embargo, en relación al horizonte eclesial que marcó el Concilio Vaticano II, nos encontramos con ambientes eclesiales en retroceso. Algunos sectores de la jerarquía parecen estar más atentos a los miedos e inseguridades de la comunidad eclesial ante un mundo en cambio, que a fomentar la libertad y la corresponsabilidad del Pueblo de Dios. La ortodoxia o unidad doctrinal prima sobre la ortopraxis o vivencia de los valores evangélicos. Por ejemplo, mientras se censura a teólogos comprometidos con la realidad, no se reprueban las actitudes de católicos que son responsables de estructuras económicas y políticas injustas.

Siendo nuestra asociación un espacio de compromiso laical, nos cuestiona especialmente el apoyo a movimientos con poco compromiso social, la clericalización de la Iglesia, la falta de reconocimiento de la corresponsabilidad de los laicos, el mantenimiento de las estructuras de poder y la marginalidad con que es tratada la dimensión misionera universal en nuestra Iglesia.

A pesar de estas realidades y las propias contradicciones que experimentamos, queremos mantener nuestra vinculación con la Iglesia Pueblo de Dios, conservando nuestra independencia, garantizando nuestra capacidad de denuncia y nuestro carácter profético.

1.3. NECESIDAD DE LA COOPERACIÓN

La cooperación al desarrollo es el conjunto de iniciativas y procesos que tienen como objetivo la mejora de las condiciones de vida de los pueblos, recuperando estos la capacidad para resolver los problemas por si mismos.

No se trata de reemplazar las acciones de los gobiernos en sus correspondientes países sino de apoyar procesos de cambio social, económico, político, cultural y tecnológico. Es decir, crear condiciones de equidad, dignidad y abrir oportunidades. En los últimos años, muchos países del Sur están siendo protagonistas y en ocasiones pioneros, de transformaciones políticas y democráticas, de impulso cultural, de procesos redistributivos, de reivindicaciones de los pueblos indígenas, de recuperación de su soberanía… Entendemos, por lo tanto, que nuestra cooperación es un intercambio enriquecedor entre iguales.

Como decimos en los Rasgos de Identidad (7.1), el desarrollo debe partir de las necesidades reales y la cultura local, sin crear dependencias. Esto quiere decir que desarrollo no significa tener más, ni siquiera vivir mejor, tal y como la sociedad del Norte lo entiende, identificando desarrollo con riqueza y con crecimiento y consumo. Es evidente que la generalización de tanto consumismo despilfarrador de recursos y agresivo con la vida, no debería asimilarse con ninguna idea de desarrollo.

El desarrollo integral requiere equilibrar todos los factores que contribuyen al bienestar de la persona o la sociedad, como la economía, la cultura, la justicia, la política, la ecología, etc. y la dimensión trascendente y espiritual del ser humano.

Perseguimos un desarrollo sostenible, que permita a todos los seres humanos llevar una vida digna, sin derroches, sin destruir los recursos del planeta con el fin de obtener beneficios inmediatos.

En estos momentos, el proceso de desarrollo de los habitantes de los países del Sur necesita una cooperación determinada por parte de los habitantes de los países del Norte (justicia en las relaciones comerciales, intercambio tecnológico y cultural, solidaridad, etc.); pero, y esto es muy importante, los países del Norte necesitan también el aporte, la cooperación de los del Sur (económica, cultural, valores humanos y sociales, etc.). Es más, para llegar a ser de verdad personas, en el mundo no deberían de existir espacios de muerte, injusticias e indignidad y, para que suceda esto, es vital la cooperación que ha de llevar forzosamente unida la rebaja del nivel de vida y consumo sumamente elevado que tenemos en el Norte.

Conviene abordar la cuestión desde dos perspectivas que tendrían respuestas diferentes:

• Desde el Norte: Nos preocupan las situaciones de empobrecimiento, injusticia, violencia y explotación que vive el Sur y como cristianos, sentimos la necesidad de denunciarlas para que se conozcan y trabajar para que desaparezcan.

• Desde el Sur: La experiencia nos viene enseñando que de nada valen las acciones que no son asumidas por los propios pueblos. También sabemos que los “modelos de desarrollo” no son universales; no pueden serlo si respetamos la diversidad de las culturas.

1.4. VOLUNTARIADO Y MISIÓN

Una de las formas más eficaces de cooperación es el voluntariado, que si se realiza de una manera adecuada, tal y como desarrollaremos más adelante, es un medio para ejercer la solidaridad con los pueblos del Sur.

Desde los comienzos de la Iglesia, las comunidades cristianas han dado gran importancia a sus misioneros, que han anunciado la figura de Jesús y se han comprometido con la construcción del Reino de Dios entre todos los pueblos del mundo

La implicación de todos los miembros de las Iglesias del Norte en el Sur y viceversa, ha sido y es vital para el desarrollo de la universalidad eclesial.

En conclusión, nuestra presencia es una referencia para la solidaridad. No vamos a resolver los problemas, sino más bien a acompañar y cooperar con los procesos de desarrollo integral que transformen de forma global la realidad. No debemos crear expectativas, sino motivar la esperanza.



2. CON QUIÉN COOPERAMOS

Aunque desde siempre hemos dicho que OCASHA CCS es una Asociación al servicio de la Iglesia, sería bueno reflexionar sobre este aspecto. La Iglesia no necesita que la sirvan, sino que fue concebida para servir. Nos identificamos con la Iglesia que sirve y, desde ella, servimos a las personas, a los pueblos y a las comunidades del Sur, buscando el Reino de Dios y su justicia.

2.1. CON PERSONAS

Según los Estatutos de OCASHA CCS, “la cooperación a la promoción y liberación integral (secular y abierta a lo transcendente) del hombre, en América Latina y demás pueblos empobrecidos, va dirigida a todas las personas sin distinción de ideología, raza o credo“.

De acuerdo a nuestra identidad cristiana, queremos acompañar a las personas más desfavorecidas de nuestro mundo. Entendemos que estos sectores sociales se encuentran en las zonas rurales y en los barrios marginales de las ciudades. Con ellos prioriza OCASHA CCS su presencia (R.I. 7.3).

2.2. CON COMUNIDADES, ASOCIACIONES Y ENTIDADES

La cooperación de OCASHA CCS no se hace por propia iniciativa, sino que responde a determinadas solicitudes que hacen comunidades de América Latina y África. Dichas comunidades pueden estar representadas bien directamente o por diferentes estructuras o entidades. Pues bien, del conjunto de éstas, OCASHA CCS prioriza los proyectos que soliciten la Iglesia y las organizaciones no gubernamentales locales, en función de los objetivos y contenidos del propio proyecto.

En el caso de la Iglesia, apoyamos la línea de compromiso con los más pobres, que denuncia las injusticias y persiguen un objetivo liberador

En cuanto a las ONGs locales, buscamos la cooperación con las que respondan fielmente a las necesidades de las comunidades y compartan nuestros valores.

Contraparte

En la relación de OCASHA CCS con las comunidades que solicitan nuestra cooperación, tiene una especial importancia la Contraparte de quién depende el proyecto donde trabajan los voluntarios de nuestra Asociación.

La Contraparte debe asumir una serie de compromisos para que OCASHA CCS colabore en un Proyecto:

• Presentar el proyecto para el que solicita la cooperación de OCASHA CCS, explicitando cómo y a qué nivel se integrarán los voluntarios. Por su parte, OCASHA CCS proporcionará a la contraparte completa información sobre sus líneas de identidad y su estilo de trabajo.

• Aportar una parte de los recursos materiales que permita a los voluntarios desarrollar dignamente su tarea:

- Vivienda: sencilla, que no distancie al equipo de voluntarios del resto de la comunidad.

- Manutención.

- Viaje de regreso a España.

• Realizar el seguimiento de la labor del equipo de voluntarios en el proyecto, con una dinámica de programación y evaluación:

- Formación.

- Evaluaciones.



3. DESDE DÓNDE COOPERAMOS

3.1. LAS PERSONAS

Las personas interesadas en el voluntariado deben cumplir un perfil personal establecido por OCASHA CCS. Dentro de este perfil se valoran los siguientes aspectos:

a. Vocación cristiana

Los voluntarios cristianos de OCASHA CCS somos laicos de la Iglesia que deseamos compartir nuestra vida, fe cristiana y profesión con las personas más desfavorecidas de Latinoamérica y África y que fundamentamos nuestra acción solidaria en el Evangelio.

En el proceso de selección de candidatos se tendrán en cuenta los valores de austeridad, espiritualidad, confianza, acogida, respeto...; la eclesialidad dentro de la pluralidad; la solidaridad; la universalidad; las actitudes de servicio y respeto.

Las personas interesadas en ser voluntarias de OCASHA CCS y que no tengan una clara adscripción eclesial o identidad cristiana, podrían participar en los proyectos de cooperación de la Asociación siempre que la contraparte no pusiera objeciones y existiese un compromiso de respeto a la identidad de OCASHA CCS.

b. Compromiso personal

Acreditar suficientemente el trabajo o experiencia de compromiso con los demás. No necesariamente en organizaciones de carácter eclesial.

Con este compromiso se asegura que las motivaciones tienen una sólida raíz y son válidas y aporta una experiencia muy rica para desarrollar mejor el trabajo de cooperación.

c. Cualificación profesional

• Tener terminados estudios secundarios.

• Acreditar una formación profesional suficiente, avalada por un título o por experiencia probada.

• Tener experiencia laboral.

d. Condiciones psíquico-físicas

• Equilibrio personal.

• Capacidad de relación y adaptación.

• Salud física adecuada al destino y actividad a desarrollar.

3.2. ESTRUCTURAS DE PARTIDA

Desde OCASHA CCS entendemos la vocación del voluntario, no sólo como un compromiso individual sino también como la expresión del compromiso y la solidaridad de un grupo organizado que avala, respalda, apoya y, en resumen, envía al voluntario para su participación en un proyecto concreto al servicio de una comunidad del Sur, a través de OCASHA CCS.

Por ello entendemos que es conveniente que la diócesis, parroquia, ONG, institución, grupo, organización, etc., respalde el envío de voluntarios al Sur, a través de OCASHA CCS. También es deseable el visto bueno del Obispo de la diócesis de partida para el envío.

Cuando un voluntario va a salir respaldado por una determinada entidad, el compromiso se concreta antes, durante y después del tiempo de cooperación. Antes, en la etapa de discernimiento y formación. Durante, manteniendo una comunicación que haga al grupo partícipe del desarrollo del proyecto, y apoyando económicamente al voluntario. Después, en la acogida al retorno, momento especialmente difícil para el que lleva ausente algunos años.

3.3. OCASHA CCS EN ESPAÑA

Los voluntarios de OCASHA CCS que regresamos a España, después de un período de cooperación en el Sur, lo hacemos cargados de experiencias, con una nueva visión de la realidad, y el compromiso con los pueblos del Sur de transmitir su vivencia a la sociedad a la que retornamos. Por ello, en función de la situación y capacidad de cada uno:

• Colaboramos y apoyamos los trabajos y necesidades de la Asociación

• Participamos en las tareas de animación misionera, incidiendo en la dimensión laical

• Nos integramos en plataformas de solidaridad con los países del Sur para concientizar a la sociedad y participar en acciones concretas.

• OCASHA CCS ofrecerá al voluntario que regresa de un proyecto, una acogida cálida y fraternal, así como acompañamiento en el proceso de readaptación, no exento de dificultades.



4. FORMACIÓN Y SELECCIÓN

Con el fin de realizar una selección correcta de los futuros voluntarios de OCASHA CCS y garantizar una formación adecuada de los mismos para la cooperación con el Sur, dentro del estilo propio de la Asociación, OCASHA CCS desarrolla un proceso de Formación y Selección de los voluntarios.

Las líneas generales de este proceso deben cubrir los siguientes aspectos:

a. Discernimiento de la vocación y motivaciones del voluntario

b. Relaciones humanas:

• Asertividad y autoestima

• Dinámicas de Grupos.

• Problemática de la vida en equipo. Resolución de conflictos.

• Inculturación.

c. Realidad del Sur:

• Política y Economía.

• Culturas indígenas.

• Problemática urbana y campesina.

• Las Iglesias del Sur

d. Líneas generales de cooperación:

• No violencia.

• Ecología. Desarrollo sostenible.

• Técnicas de desarrollo: Organizaciones populares y organizaciones campesinas.

• Problemática del cooperativismo.

• Distintos modelos de cooperación

• Dificultades en la cooperación: Paternalismo, dependencia y desarrollo.

• Perspectiva de género

e. Proyectos específicos:

Modelos de cooperación en Educación, modelos de cooperación en Salud modelos de cooperación en Agricultura, modelos de cooperación en Pastoral o cualquier otro tipo de proyecto en un ámbito específico de cooperación.

f. La cooperación desde OCASHA CCS:

• Nuestro compromiso cristiano.

• Identidad y espiritualidad del laico misionero

• El compromiso con la Asociación.

• OCASHA CCS: Historia, identidad, funcionamiento...

Es preciso ir adaptando la formación a estas líneas, haciendo hincapié en unas u otras ante las necesidades de cada momento y las específicas de cada proyecto en el que se irá a colaborar.

Somos conscientes que la formación del voluntario no termina con la formación en España, por eso la asociación facilitará los cauces necesarios para que el voluntario reciba también una formación en destino, participando de cursos que se hagan en el país en el que se trabaje (por ejemplo cursos sobre la realidad nacional, idiomas del país, etc.).

OCASHA CCS buscará los cauces de formación necesarios para sus voluntarios, en función de los contenidos anteriormente expuestos, participando en escuelas ya existentes, o promoviendo con otras asociaciones o grupos, espacios de formación concretos. Aquellos aspectos que no puedan ser cubiertos en estos cauces colectivos, se proporcionarán desde la propia asociación.



5. FINANCIACIÓN

OCASHA CCS quiere ser fiel a su identidad, también en lo que se refiere a lo material. Por este motivo buscamos la sencillez en los recursos de que disponemos e intentamos que nuestras actividades se realicen por los propios medios con carácter voluntario. No obstante, entendemos que una adecuada cobertura a los voluntarios en destino, una buena formación a los candidatos, y una capacidad de acogida aceptable requieren de unos gastos de personal y administración aunque sean reducidos.

Nuestro presupuesto se cubre con los siguientes recursos:

a. Recursos aportados por los miembros

En la asociación todos los miembros somos corresponsables de su funcionamiento. Los gastos generales (personal, administración...) y los que no se puedan cubrir por falta de aportación de otras entidades, se financian a partir de las aportaciones de los miembros y simpatizantes, mediante cuotas o donativos y también mediante campañas que la propia OCASHA CCS realice para financiar sus actividades.

Los gastos derivados de la formación de los candidatos (viajes, jornadas, cursos...), que no se hayan cubierto por sus grupos de apoyo de origen, son sufragados por el propio candidato.

b. Recursos aportados por la Contraparte

La cooperación con OCASHA CCS requiere que la contraparte asuma una parte de los gastos de los voluntarios mientras permanecen en los proyectos a los que son llamados. Esta aportación se centrará como criterio general en la manutención, vivienda y gastos de retorno al final del compromiso.

c. Recursos aportados por la Iglesia

Como asociación pública de fieles, entendemos que una parte de los recursos de OCASHA CCS debe ser aportada por la Iglesia, especialmente por la Comisión Episcopal de Misiones. Dado el carácter diocesano de los miembros de OCASHA CCS, en la asociación solicitamos la corresponsabilidad de la iglesia local en los gastos derivados de la cooperación de sus diocesanos, tales como el pago de la seguridad social, seguros médicos…

d. Recursos aportados por los grupos de origen

Promovemos que parte de esta aportación la realice la comunidad o grupo que envía al voluntario como signo de compromiso mutuo y de solidaridad entre las comunidades de origen y destino. Este recurso puede hacerse extensivo al proceso de formación del candidato.

e. Recursos aportados por otras instituciones

OCASHA CCS es una asociación insertada en la sociedad española y en los movimientos de solidaridad que en ella se manifiestan. Por ello entendemos que es un derecho el optar a los fondos y subvenciones que convocan las instituciones públicas y privadas, siempre y cuando la participación en ellos no comprometa nuestra identidad.



6. CÓMO COOPERAMOS: LÍNEAS DE ACCIÓN

6.1. INTRODUCCIÓN

Nos cuestiona el hecho de que la sociedad ha cambiado mucho a lo largo de nuestra historia y estamos llevando a cabo proyectos con las mismas características. A partir de nuestra experiencia de cooperación a lo largo de los años, con sus aciertos y carencias, se ha ido perfilando nuestro estilo de cooperación.

Algunos de estos aciertos y carencias que nos cuestionan son:

• Equipos que han dado testimonio de fraternidad, coherencia, responsabilidad y competencia, muy valorados por la contraparte del proyecto. Al mismo tiempo, problemas personales y de equipo que han repercutido negativamente en el trabajo.

• La creatividad y buen hacer de equipos que en circunstancias adversas han sabido perfilar y llevar a cabo proyectos que sí respondían a necesidades de la comunidad local, abriéndose a nuevas realidades caracterizándose por una gran capacidad de adaptabilidad. Por otra parte proyectos poco definidos o que podrían haber sido gestionados por personal local.

• Hemos participado en proyectos en los que ha habido falta de programación y evaluación, perdiéndose la visión integral y proyectos que se han personalizado en exceso. Frente a ello, hemos atendido proyectos bien diseñados, con objetivos claros y evaluables.

• Hemos vivido y compartido con gozo la pobreza de las comunidades en las que nos insertamos. Hemos vivido y compartido las injusticias y nos hemos comprometido en los procesos de liberación del pueblo en las CEBs, Organizaciones populares...

• Observamos que el grado de satisfacción del trabajo en los proyectos ha dependido mucho de la relación de equipo y la relación con la contraparte.

• Conviene seleccionar sólo proyectos que coincidan con nuestro modelo de cooperación o con los que se ha experimentado que se puede trabajar adecuadamente, teniendo muy en cuenta la selección de la contraparte y la realidad social del sitio donde se va. En este sentido pensamos que, mejoraría nuestra acción incorporar nuevos tipos de proyectos: propios, de diferente duración, no solamente eclesiales, en consorcio con otras asociaciones y atendidos por equipos o personas individuales.

• También necesitamos incorporar nuevas formas de gestión y financiación de proyectos

6.2. EL ESTILO DE COOPERACIÓN DE OCASHA CCS

En base al análisis expuesto en el apartado anterior y de acuerdo con toda la experiencia acumulada en estos 50 años de cooperación resumiríamos los rasgos característicos del estilo de cooperación de OCASHA CCS en:

a. Inserción

Se trata de acompañar los procesos de las comunidades que reciben a los voluntarios, entendiendo por acompañar la dinámica en la que todas las partes tienen mucho que ofrecer y aprender. Así, el acompañamiento significa:

• No imponer nuestras concepciones, ni liderar a los grupos o comunidades.

• Vivir insertados en las comunidades, de forma sencilla y austera, compartiendo su estilo de vida.

• Buscar la reciprocidad en el proceso de la cooperación.

b. Inculturación

El proceso de inculturación nos lleva a integrarnos en la comunidad asumiendo la realidad mediante:

• El conocimiento, la valoración y el respeto de la cultura local.

• Actitud de escucha y cercanía con la gente.

• Diálogo permanente con la comunidad, sus organizaciones y la iglesia local.

c. Programación y evaluación

Los voluntarios de OCASHA CCS han de programar las actividades a realizar conjuntamente con la contraparte. Dicha programación tendrá que ser revisada y evaluada periódicamente por escrito.

El compromiso de trabajar con programaciones y evaluaciones, será una condición indispensable para que OCASHA CCS pueda atender un proyecto. Estas programaciones y sus evaluaciones se enviarán a OCASHA CCS para su conocimiento.

d. No violencia

El recurso a la violencia como medio de reivindicación o de lucha por la liberación, no forma parte de la filosofía de OCASHA CCS. Por el contrario, es más propia de nuestro estilo la praxis de la no violencia –que reconocemos en el Evangelio– como método alternativo frente a realidades de opresión e injusticia.

e. Respeto al Medio Ambiente

Los proyectos en los que OCASHA CCS participe serán respetuosos con el medio ambiente. En el camino hacia este objetivo, los voluntarios:

• Estamos atentos a denunciar las consecuencias de aquellas acciones agresivas con el medio.

• Apoyamos la búsqueda de soluciones alternativas en la línea del desarrollo sostenible.

• Promovemos la recuperación y potenciación de aquellos valores de la cultura local que sean especialmente sensibles y positivos en la relación hombre-naturaleza.

f. Equipo

Consideramos conveniente el equipo, como unidad para la cooperación, como medio para vivir el espíritu de comunidad, para encontrar apoyo cercano en los momentos difíciles y compartir ilusiones e inquietudes en el trabajo y el desarrollo personal y de grupo. (R.I 4.3). Por ello nuestros voluntarios generalmente saldrán en equipos o bien se integrarán en los que existan en el proyecto que se atiende con personal local o con voluntarios de otras asociaciones.

El fundamento del equipo es la misión que realiza, es decir, el equipo es para hacer mejor el trabajo y supone la constatación de que el marco de cooperación en ningún caso ha de ser individual o personal sino que debe responder a unas líneas consensuadas entre todos los que realizan la cooperación y entre estos y los actores de la comunidad con quien se coopera.

g. Ante situaciones en conflicto a resolver

Entendemos que de la adecuada gestión de los posibles conflictos depende el poder obtener el beneficio de los cambios o el perjuicio que comportan los conflictos no resueltos o mal gestionados. Por ello, las partes implicadas en los proyectos deben estar atentas a: identificarlo lo antes posible, analizarlo y aceptarlo, buscar alternativas, actuar y evaluar resultados.

A veces es necesaria la mediación de una persona no involucrada en el conflicto y con preparación para serlo, que facilita la comunicación entre las partes en conflicto, para que sean las personas implicadas las que, mediante el diálogo, lleguen a resolverlo.

h. Recursos económicos

OCASHA CCS no tiene entre sus objetivos la financiación de proyectos sino el aporte de voluntarios para la cooperación que, a su vez, potencian los recursos humanos y materiales de las comunidades en las que cooperan, evitando las dependencias de los recursos externos. Por esto, el apoyo de OCASHA CCS a proyectos de financiación presentados o avalados por nuestros equipos u otras entidades será previamente debatido. La asociación no gestiona proyectos de financiación presentados por otras entidades.

Así también, los medios materiales de los que disponen los voluntarios en destino se estiman en una cantidad suficiente para vivir dignamente, considerando la realidad de cada país y las circunstancias de cada caso. Esta opción coincide con las recomendaciones de la CEE para los voluntarios en países del Sur que percibirán ingresos similares a los del personal local que desempeña las mismas tareas. En esta línea los equipos harán un esfuerzo por insertarse también económicamente.

6.3. PROYECTOS DE COOPERACIÓN

Entendemos por proyectos las acciones programadas por un grupo o colectivo organizado con el fin de dar respuesta a una o varias necesidades de la comunidad.

Los proyectos en los que OCASHA CCS colabora se enmarcarán en una visión integral de desarrollo y responderán a las siguientes características:

a. Desarrollo sostenible

Apostamos por proyectos que asuman un modelo de desarrollo sostenible, entendiendo por tal aquel que satisface las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer la capacidad de las futuras. El desarrollo sostenible exige dar una respuesta que resuelva las desigualdades.

El desarrollo integral requiere equilibrar todos los factores que contribuyen al bienestar de la persona o la sociedad, como la economía, la cultura, la justicia, la política, la ecología, etc. y la dimensión trascendente y espiritual del ser humano (Apartado 3. Necesidad de la cooperación)

b. Evitar dependencias

Los proyectos en los que cooperamos tienen por finalidad acompañar a las comunidades del Sur en sus procesos de desarrollo. Priorizamos la participación activa de las propias comunidades durante todo el proyecto, desde el momento mismo de su concepción e inicio, hasta que el proyecto quede del todo en sus manos.

Esta peculiaridad del “acompañar” es una de las raíces históricas del espíritu que ha animado y anima nuestra asociación.

c. Contrapartes

Los proyectos de OCASHA CCS serán siempre de las comunidades locales, donde se incorporan los equipos de voluntarios, entendiendo que es la comunidad local, representada en la contraparte quien gesta, se responsabiliza y participa en el proyecto.

d. Áreas de trabajo

Los proyectos en que OCASHA CCS coopera pueden ser de distinto tipo sin especializarse en ningún aspecto determinado de la cooperación. Esto es así porque queremos dar respuesta a las solicitudes de los países del Sur, y las áreas de cooperación de los proyectos no serán criterios priorizados para la selección de los mismos, sino otros como los destinatarios, la contraparte, la filosofía, etc. Así los proyectos podrán ser educativos, de desarrollo comunitario, medios de comunicación social, pastoral, sanitarios, etc

e. Ámbito geográfico

OCASHA CCS coopera prioritariamente con comunidades de países o zonas del Sur más empobrecidas, como se recoge en los Rasgos de Identidad. (R.I 7.3).

Este criterio prioritario se complementará, de forma no excluyente, centrando la cooperación de los equipos de OCASHA CCS en áreas geográficas concretas. Esta preferencia tiene los siguientes objetivos:

• Acercar físicamente los equipos para lograr un mayor apoyo entre ellos, favoreciendo la reflexión, planificación, evaluación y colaboración conjuntas.

• Conocimiento más profundo de la realidad que permita informar y denunciar en España.

• Desarrollar la figura del coordinador de zona, que profundizará en las tareas de acogida y seguimiento de los equipos y proyectos.

f. Duración de la Cooperación de OCASHA CCS en un proyecto

En general el período de cooperación de los voluntarios de OCASHA CCS se establece en compromisos por tres años prorrogables si así lo acuerdan todas las partes. No obstante, para tareas puntuales y para proyectos concretos podrá ser de menor duración.

Es necesario antes de iniciar un proyecto concreto, convenir el tiempo estimado para la cooperación de OCASHA CCS, que orientativamente puede ser de un máximo de diez años. El período que se acuerde, debe ser el plazo en el que se alcancen los objetivos establecidos en el proyecto y la asunción de tareas por parte de los responsables locales.

g. Tipos de proyectos

Los tipos de proyectos a los que OCASHA CCS puede dar respuesta son:

  • Proyectos de pastoral. Siendo OCASHA CCS una asociación misionera, los proyectos de pastoral forman parte de nuestra cooperación. A través de ellos ejercemos el derecho y deber de todo bautizado a participar en la misión evangelizadora de la Iglesia, al tiempo que enriquecemos nuestra fe en el compartir la vida y el caminar de comunidades de otros países, de otras culturas.

En los proyectos de pastoral cooperamos desde nuestra identidad de laicos corresponsables en la tarea evangelizadora de la Iglesia, potenciando la participación de los laicos en la Iglesia local.

Es necesaria una buena formación teológica y pastoral, así como experiencia de trabajo previa para poder dar una adecuada respuesta a estos proyectos.

Conviene que, a pesar de la amplitud del campo pastoral, los proyectos tengan objetivos claros que deberán ser detallados por la contraparte y sujetos a programaciones y evaluaciones de forma periódica con el equipo de voluntarios.

  • Proyectos de cooperación técnica/profesional. Dado el carácter laico de las personas que componen nuestra Asociación, creemos que es posible desde una profunda motivación cristiana participar como profesionales en aquellos proyectos que nos demanden desde organizaciones del Sur.

Por supuesto es tos proyectos estarán también sujetos a una minuciosa selección que, como criterio fundamental, deberán ser compatibles con nuestros Rasgos de Identidad y Modelo de Cooperación.

OCASHA CCS se ha caracterizado por el envío de personal al Sur a proyectos ajenos y nunca a proyectos propios. Por proyecto propio entendemos aquel diseñado y ejecutado por una entidad determinada. No obstante y siguiendo las línea de los aprendizajes obtenidos a partir del proceso de sistematización, necesitamos incorporar nuevas formas de gestión y financiación de los proyectos.

Una posibilidad es la colaboración con entidades locales del Sur que necesiten del envío de voluntarios por parte de OCASHA CCS y a la vez financiación para la ejecución del proyecto (Proyectos financiados con contraparte local). OCASHA CCS puede actuar como contraparte en el Norte para acceder a subvenciones públicas y privadas siempre que se trate sólo de proyectos que coincidan con nuestro modelo de cooperación y con contrapartes con las que se ha experimentado que se puede trabajar adecuadamente. Esto puede ayudar por una parte a la financiación de nuestros voluntarios y, por otra, daría apoyo económico a las organizaciones locales.

6.4. SELECCIÓN DE PROYECTOS

Nuestra cooperación tiene que estar basada en responder, lo más fielmente posible, a los objetivos y tareas demandados por las comunidades y grupos del Sur. Sin embargo, este principio debe enmarcarse en la identidad y criterios propios de OCASHA CCS, frutos de una forma de comprender la realidad y de sus opciones cristianas.

Por tanto, es preciso hacer una selección de los proyectos solicitados en base a los criterios generales ya expuestos en este documento y a otros aspectos:

  • Los proyectos deben incorporar personal local en tareas de responsabilidad.

  • Los proyectos deben incidir en los lugares de mayor necesidad y falta de medios, como las zonas rurales y los barrios marginales.

  • Los proyectos no deben suponer el asumir cargos de dirección en el proyecto, si no es por tiempo limitado y apoyado en razones fundadas.

  • La solicitud del proyecto debe justificar las razones que avalan la presencia de voluntarios extranjeros por un período de tiempo limitado. Esta última condición es necesaria ya que la cooperación de OCASHA CCS debe plantearse con plazos concretos, más allá de los cuales la asociación no puede garantizar la continuidad.

  • El proyecto debe establecer unos objetivos y tareas claros y concretos, estableciendo el perfil de los voluntarios solicitados.

  • La metodología de cooperación estará regida por la dinámica de programación y evaluación en la que participarán activamente los destinatarios del proyecto.

  • La solicitud del proyecto debe estar claramente avalada por la comunidad con la que trabajarán los voluntarios.

  • La contraparte se compromete con la acogida del voluntario o equipo

  • La contraparte aportará siempre algún recurso material.

La selección de proyectos se debe apoyar en las siguientes acciones:

  • El proyecto debe ser presentado por escrito, de forma clara y concreta, y en respuesta a un cuestionario que OCASHA CCS facilitará a las contrapartes solicitantes.

  • Se descartarán aquellos proyectos que no encajen en la identidad y criterios.

  • Siempre que sea posible se realizará una visita por parte del coordinador de OCASHA CCS en la zona y/o algún miembro de la comisión de proyectos.

6.5. EVALUACIÓN

Durante el periodo de cooperación, se establecerá un sistema de evaluación continua, en el cual se comprometen a intervenir todas las partes implicadas: voluntarios, responsable del proyecto, responsable de la contraparte y OCASHA CCS.

La asociación remitirá a las partes cuestionarios estandard y con una periodicidad mínima anual, que permitan realizar un seguimiento continuo de los procesos y faciliten la detección de problemas o la necesidad de modificaciones en la metodología de la cooperación. Todas las partes implicadas se deben comprometer en este proceso de evaluación siendo la comisión de proyectos de OCASHA CCS quien se responsabilice de efectuar el seguimiento, información y propuestas como resultado de estas evaluaciones.

Igualmente, al cierre del proyecto se completará una evaluación final en la que se pueda determinar el grado de cumplimiento de objetivos y las perspectivas futuras en torno a todos los actores del proyecto

Madrid, 2 Febrero 1996

Revisado y actualizado en enero de 2010